La vida es aprender, no resignarse

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En más ocasiones de las que nos gustaría, oímos o leemos a personas, también expertos en psicología, psiquiatría, neurología… que afirman que el carácter o el comportamiento son de origen genético, incluso que la felicidad a la que podemos aspirar está condicionada por factores que no podemos cambiar.  Llegando incluso a afirmar que esos factores se estiman en un 50%, y que debemos conformarnos con el otro 50% para tratar de vivir lo mejor posible.

Si bien es cierto que ciertas cualidades o capacidades están más desarrolladas en unas personas y otras capacidades en otras, los factores que determinan la capacidad de ser feliz están sujetos, gracias a Dios, a la capacidad de aprender, de comprender los errores psicológicos que nos hacen sufrir, al discernimiento de lo que no comprendemos. La genética es información, información codificada, el entendimiento humano es algo mucho más fuerte.

Si actualmente se postula la plasticidad del cerebro, cuyas diferentes áreas pueden incluso crecer físicamente con el desarrollo de diferentes actividades, no tiene sentido pensar que la complejidad de la conciencia humana, con su sensibilidad e inteligencia, esté supeditada al código genético. Es cómo si el ser humano estuviera supeditado a la inteligencia de su ordenador. Desde el punto de vista genetista, aún falta mucho por aprender de las mutaciones genéticas a lo largo de la vida de un ser humano. Desde el punto de vista psicológico, hemos comprobado una y otra vez que no hay límite para solucionar lo que nos hace sufrir, sabiendo cómo. La vida es aprender, no resignarse.

Por María Ibáñez y Jesús Jiménez

 

 

10 Respuestas

  1. Juan SM

    Si pero no hay que olvidar que para la sensación de miedo, por ejemplo, geneticamente podemos estar más o menos predispuestos, ya se ha descubierto el gen del miedo
    El especialista en genética Gleb Shumyatsky, de la Universidad Rutgers, ha descubierto un gen que controla tanto las formas innatas como las adquiridas del miedo. El gen, conocido como Estatmina u Oncoproteína 18, está altamente concentrado en la amígdala, una región crucial del cerebro que se ocupa del miedo y la ansiedad.

  2. María y Jesús

    Aunque los analisís genéticos parezcan indicar que hay una predisposición innata ¿Crees que no se puede hacer nada?

  3. Juan SM

    No lo sé, pero creo que no es posible cambiar la predisposición innata como tal de éste ni la de ningún otro gen con el pensamiento.
    Sin embargo, también creo, con todos mis respetos, que no se trata de eso; por ello, te propongo una formulación alternativa para tu pregunta, pues intuyo que el espíritu de la misma, no sé si estarás de acuerdo, sería más bien: ¿Es el factor genético el único que determina la sensación de miedo y/o de ansiedad y, por tanto, no podremos cambiar no ya la predisposición sino la sensación mediante el pensamiento o puede dicha sensación depender, además, de la concurrencia de otros factores y existir por tanto un margen de maniobra que nos permita, a nivel personal y/o terapéutico, actuar tanto sobre las formas innatas como sobre las adquiridas del miedo y/o de la ansiedad, controladas en principio por dicho gen?

  4. María y Jesús

    No creemos que el factor genético determine el miedo, ni siquiera que sea uno de los factores. Quizá la información genética determine cómo opera el miedo físicamente pero no el hecho de tener miedo o no.

  5. Juan SM

    Bueno la literatura científica, si bien establece la importancia de la predisposición genética a la hora de que un individuo experimente una determinada sensación, con igual contundencia descarta que este factor sea no ya el único a tener en cuenta sino ni tan siquiera en muchos casos el preponderante, reconociendo, muy al contrario, que factores como el entorno educativo, social, etc., y sobretodo, el ejercicio de la voluntad, que tiene su base en el pensamiento, pueden actuar sobre dicha predisposición dando como resultado una sensación sustancialmente distinta de la que cabría esperar si ésta dependiera únicamente de la carga genética.
    ¿No te parece que, frente al determinismo castrante, hay lugar para la esperanza?

  6. Anónimo

    Es un tema complejo y con muchos matices, sin certezas, pero puede que tengas razón, con ese planteamiento, al menos dejamos una puerta abierta

  7. María y Jesús

    No es cuestión de genes. En los genes se almacena información, pero no estamos supeditados irremediablemente a ella (de ahí las mutaciones genéticas). Es posible liberarse de todos los condicionantes que nos hacen sufrir, lo que hay que descubrir es cómo: la clave está en el autoconocimiento, autodescubrimeinto de lo que el ser humano es y cóm funciona, su mente, su pensamiento, sus emociones, su acción. Que no nos cambien “castigo eterno” por el “código genético”, ni lo uno ni lo otro.

  8. Rosa

    Yo no tengo conocimientos medicos de ningún tipo, pero sí se que he superado miedos desde que era pequeña, como a quedarme sóla en casa y escuchar algún sonido me ponía histérica, lo supere cuando fui madre y tenía que proteger a mis hijos, no se si es instinto, o es superación, pero se aprende de muchas maneras. Una de ellas es imitando desde que nacemos, así hablamos, caminamos, y superamos miedos, con o sin ayuda de los que te rodean; y además esta claro que tenemos desarrollada una parte muy pequeña de nuestra mente, si llegaramos a desarrollarla un poquito mas quien sabe que podríamos conseguir y descubrir de nosotros mismos

  9. María y Jesús

    La imitación es una forma de aprendizaje que puede ser útil en cuestiones prácticas. Sin embargo, la imitación en aspectos psicológicos es una equivocación porque, aparte del riesgo de incurrir en los errores de la persona que se imita, cuando uno imita, lo que hace es reproducir algo que en el fondo no comprende. Imitar las actitudes de otro es traicionarse a sí mismo.
    Desarrollar las potencialidades que tenemos no se puede hacer imitando, sino comprendiendo.

  10. Rosa

    Esta claro que no me exprese bien, se aprende imitando, pero mejorando aquellas cosas que a ti no te parecen justas o buenas, quizás eso sea comprendiendolo, como vosotros explicais.No lo se.