El cuerpo y la conciencia están interrelacionados, pero son dos cosas diferentes. El cuerpo muere, la conciencia no. Exponemos ejemplos de la vida cotidiana a partir de los cuales se puede deducir, de forma lógica, que esto es así. Desde el Templo de Debod, Madrid, España.

Ver en El Huffington Post
Ver en El Huff Post

 

Publicado en El Huffington Post 

 

Más vídeos en nuestro Canal YouTube